A los taxistas enojados. Que van manejando como dementes, de malas y como si me estuvieran haciendo el favor de llevarme a mi destino.
Les pago (y a los de los aeropuertos, mucho) para que me lleven, no me hacen ningún favor.
Aaarrrgggggg.
Gracias a Don Gato, hasta los 10 años creí que los Benitos, se llamaban en realidad “Beno”.
Tengo un blog.
Tengo Facebook.
Tengo Twitter (esto es realmente nuevo).
Tengo una BlackBerry.
Tengo todos los Messenger.
Checo mis correos en la BB.
Y aún así, hay quien me dice que estoy desconectado del mundo.
La tarde se anunciaba llena de aventuras desde que abrí la puerta de mi casa. Tras una larga jornada estaba yo recostado sobre mi cama, con los ojos cerrados pensando en posibles soluciones para el conflicto entre Israel y Líbano cuando de pronto, el timbre de mi casa anunció la llegada de algún visitante. Rápido como acostumbro, tomé de mi buró mis inseparables lentes -de otro modo podría no llegar al destino-, abrí la puerta de mi habitación y caminé hasta llegar a las escaleras, las cuales bajé con todo cuidado hasta llegar a la puerta principal. Al abrir la puerta la sorpresa fue mayúscula. Viktor (con K) y Wally estaban ahí, como hacía mucho tiempo que no estaban. Yo no pude evitar mostrar una gran sorpresa por su presencia, que no es que no la esperara, sino que me estaba cansando de esperar.
Les hice pasar al tiempo que ofrecí bebidas como acostumbro, que de inmediato aceptaron, como acostumbran. Doble, bien cargado, por favor. Tras servirles las bebidas, subimos a que conocieran a los nuevos integrantes del grupo. Para proteger su identidad se dieron a conocer con nombres clave: 120-GB, X360 y W50. Minutos más tarde, llegó el último integrante, Ed, quien informó la baja voluntaria de quien fuera mi mano derecha durante mucho tiempo, mi número 2: Ynk.
Superado el trauma, y habiéndonos trasladado a la base Hobbit, llegó alarmado Daniel Cech -malas noticias - dijo, al tiempo que secaba el sudor de su frente, - Tobías Podolsky…. él… ha desaparecido - dijo entre titubeos. Santa cachucha - dijeron algunos -es una obra del demonio- exclamaron los más conservadores.
Debido a la magnitud del evento, nos dividimos en grupos para comenzar la búsqueda. En el lado oscuro se adentró Ed que destaca por su valor ante situaciones adversas, por el paraje de las Piñas se internaron Cech y Viktor, mientras que Wally y yo comenzamos la búsqueda por el camino que lleva a Narkia. No está de más mencionar que en estas tierras, algunos caminos suelen cruzarse entre sí, así como pequeñas veredas aparecen y desaparecen de pronto. Tal es el caso, que en una de ellas encontramos Wally y yo al pequeño Kurt, quien se unió a la búsqueda de Tobías Podolsky.
Un sexto sentido me decía que Tobías estaba bien y que estaba cerca, pero no podía yo encontrar su ubicación exacta. Así seguimos caminando hasta volver al punto inicial y reencontrarnos con todos.
Necesitamos un nuevo plan - dijo Pointer quien tenía la totalidad de la cara y el cuerpo cubiertos por un material súper resistente, debido a la debilidad de su cuerpo en los últimos años. Entonces fuimos iluminados. Fuimos iluminados por una linterna que sacó Pointer y comenzamos, esta vez todo el grupo unido, una nueva búsqueda. Pero para buscar, teníamos que saber donde buscar, y fue así que Ed propuso ir hacia la derecha porque él no está nunca de acuerdo con la izquierda. Y así hicimos.
Primera construcción abandonada que podría alojar a Tobías, entramos. Unos arriba, otros en el perímetro y un grupo más preparado -en el que iba yo- en la parte más peligrosa: el centro. No encontramos nada.
Nos dirigíamos a la segunda opción, cuando mi sexto sentido me hizo girar abruptamente a la izquierda al tiempo que encendía la luz dirigiéndola a un lugar en que cualquiera pensaría que fue al azar, pero que yo sabía por qué tenía que ser ahí. Y de pronto, encontramos a Tobías Podolsky. Se veía muy asustado, pero al mismo tiempo con la tranquilidad de haber sido encontrado, y comenzó a dar unos pequeños ladridos.
Y así, lo cargamos y lo llevamos de regreso a casa y la aventura terminó. La de hoy, porque quien sabe después, ese perro se presta para muchas historias.
C: ¿Cómo les fue en el partido?
Yo: Perdimos.
C: Así es la vida, unas veces se pierde y otras no se gana.
Yo: ¿Eh?
C: Lo siento, soy del Atlas.
Dios (D-os) perdóname por lo que voy a decir:
Jack Nicholson, Heath Ledger te superó en su actuación como The Joker.
Ayer he ido a cenar con mi padre, y charlando sobre diferentes temas, le he comentado que ciertamente, después de un año sin un televisor, comienzo a sentir a veces que necesito uno.
Él me ha dicho: “lo que pasa es que inhibes los regalos… yo te pensaba regalar un LCD de 36 pulgadas, pero como dijiste que querías uno de 60, pues ya no te regalé nada”
A lo que yo respondí: “No vaya, que mis deseos no te desalienten, porque también quiero un Maseratti, pero si me regalas un Porsche, no creo que me crees un conflicto…”
De ser así, quizá pronto tenga un televisor nuevo.
O quizá no. Sería bueno porque últimamente cuando comienzo a ver películas en mi pequeña pantalla plana que tengo, me distraigo en otras cosas. Esperen, pensándolo bien, mejor no quiero el nuevo televisor…
Hay días que tres gotas de agua que caen, te cambian el día y te hacen reir.
Yo disfruto esos pequeños momentos.