Archive for the 'Letras' Category

Pájaros De Portugal

No conocían el mar
y se les antojó más triste que en la tele
pajaros de Portugal
sin dirección, ni alpiste, ni papeles

Él le dijo “vámonos”
“¿dónde?” le respondió llorando ella.
Lejos del altar mayor
en el velero pobretón de una botella
despójate el añil redil del alma
de largo con camisa
Devuélveme el mes de abril
Se llamaban Abelardo y Eloísa
arcángeles bastardos de la prisa

Alumbraron el amanecer muertos de frío
Se arroparon con la sensatez del desvarío
tuyo y mío de vuelta al hogar
qué vacío deja la ansiedad
qué vergüenza tendrán sus papás

Sin alas para volar
prófugos del instituto y de la cama
pajaros de Portugal
apenas dos minutos, mala fama
luego la Guardia Civil les decomisó
el sudor y la sonrisa
las postales de Estoril, sin posada,
sin escudos y sin Visa
Se llamaban Abelardo y Eloísa

Bucearon contra el Everest y se ahogaron
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la virgen de la soledad
¡qué pequeña es la luz de los faros!

Bucearon contra el Everest y se ahogaron
nadie les enseñó a merecer el amparo
de la virgen de la soledad
¡qué pequeña es la luz de los faros!
de quien sueña con la libertad…

Joaquin Sabina

Hagamos un trato

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Hagamos un trato, de Mario Benedetti.

Hubo un momento

Hubo un momento en nuestra vida en que estábamos tan unidos que nada parecía obstaculizar nuestra amistad y nuestra fraternidad, y sólo un pequeño puente de peatones nos separaba. Cuando estabas a punto de cruzarlo, te pregunté: “¿Quieres cruzar el puente para llegar a mí?”. Pero ya no quisiste hacerlo; y cuando te lo volví a preguntar, te quedaste callado. Desde entonces se han interpuesto entre nosotros montañas, ríos torrenciales, todo lo que separa y despoja, y aunque quisiéramos reunirnos, no podríamos. Pero cuando ahora piensas en aquel pequeño puende, las palabras te faltan, y sollozas y te asombras.

De Nietzsche a Lou Salomé (fragmento)
El día que Nietzsche lloró, Irvin Yalom

Azul profundo

Me resultaba curiosa la manera en que me miraba. Parecía no darse cuenta de que había transformado mi vida por completo. Nos conocíamos desde más un año atrás, y sin embargo, no fue hasta tres meses antes que algo nos hizo vernos de manera diferente. Y desde ese día, tres meses atrás, nuestras vidas se buscaron sin que nos diéramos cuenta. Coincidíamos en todo, y mientras yo olvidaba un pasado tormentoso, iba entrando en un nuevo presente con un futuro promisorio al que yo no veía venir.
Y un mes atrás, ese sábado como cualquiera otro, pero tan diferente, nos encontramos por primera vez solos. Tan solos que empezamos a caminar juntos. Y caminamos hasta estar solo nosotros. Y volví a ver esos ojos.
Nunca me había gustado tanto el azul.
Y por eso, ahora que me miraba de esa forma, entendía que yo también había cambiado la suya.
Y fuimos felices ese día.
Y muchos más.

How to be dead

Please don’t go crazy, if I tell you the truth
No you don’t know what happened
And you never will if
You don’t listen to me while I talk to the wall
This blanket is freezing, it’s been out in the hall
Where you’ve had me for hours
Till I’m sure what I want
But darling I want the same thing that I wanted before
So sweetheart tell me what’s up I won’t stop no way

Please keep your hands down
And stop raising your voice
It’s hardly what I’d be doing if you gave me a choice
It’s a simple suggestion can you give me sometime
So just say yes or no
Why can’t you shoulder the blame
Coz both my shoulders are heavy
From the weight of us both
You’re a big boy now so let’s not talk about growth
You’ve not heard a single word I have said…
Oh, my God

Please take it easy it can’t all be my fault
I haven’t made half the mistakes
That you’ve listed so far
Oh baby let me explain something
It’s all down to drugs
At least I remember taking them and not a lot else
It seems I’ve stepped over lines
You’ve drawn again and again
But if the ecstacy’s in the wit is definitely out
Dr. Jekyll is wrestling Hyde for my pride.

Snow Patrol / How to be dead
Disco: Final Straw

Vuelve el silencio

Un balcón solitario te presiente,
balcón de golondrinas
donde el sol prendió su sed
en el ocaso.

Sólo tus ojos retuvieron la luz
La montaña se agrietó de esperas,
una lágrima desató su sombra,
recorrió el camino de mi piel
y dejó sus terciopelos en el mar.

Vuelve el silencio
a escupir sus lentejuelas
en la noche.

Puedo decir que existes

Puedo describirte
como si estuvieras:
ojos al sol.
sonrisa al viento,
manos de luna.
envuelta
en tu perfume.
Tibieza de laguna,
cascada de universos,
palabras de noche milenaria
que vuelan como palomas
y se devuelven
llenas de música,
a mirar.
Puedo decir que tienes
ramas de araucaria
en las que anida la ternura,
y se esparce el pensamiento
en tus hijos, tu follaje.
puedo decir,
con indolente asombro,
¡Que existes!

saciar el infinito

Toda la luz del mundo
suspendida
en el vértice de un beso
no alcanza
para saciar el infinito,
para entender la vida
que se deshace en estrellas,
e inunda
los instantes
antes y después
de nosotros.

Temores

¿Por qué me temes?
Si me siento transparente
para empezar a dibujarme
con tu luz,
y voy a tu lado
anticipando la fiesta incesante
del deseo.
¿Por qué me temes?
Si he dejado prendidas mis palabras
en los oscuros hilos
de la noche
para que el sol se atreva
a repintar mi silencio.
Si has viajado
en la alfombra turquesa
de mis sueños
y conoces el horizonte
de mis soledades.
¿Por qué me temes?
Si has palpado la estructura
de mi fragilidad
y te has adentrado
en el rincón inaccesible
de mis lágrimas.
Si he desprendido mis aristas
con la sugestión de la ternura.
¿Por qué me temes?
Si he sellado
en mi respuesta
la tristeza oculta del pasado.
Si he vuelto a nacer
a partir del vuelo inatrapable
de una gota de lluvia.
Dime ¿Por qué?