Voy a citar algo que una vez Diego escribió, y te diré que me tomo la libertad, porque si me espero a que me la den, o me la concedan, la vida entera se me puede ir. Una vez hecha la aclaración, te explicaré porque me tomo la libertad.
Me tomo la libertad de decirte que eres un niño afortunado. No te sientas ofendido si te llamo niño, y no joven, como quizá podrías preferir. Es un halago poser ser y vivir como niño, aún teniendo la madurez que tu madre ha dejado ver en varios de sus posts. Eres afortunado al tener a una madre que te quiere, porque sabrás que no todas las personas tienen esa bendición. Y no sólo que te quiere sino que te respeta, y sobre todo, te deja vivir tu vida como tú la quieras. Tienes una madre que es una amiga.
Y lo mismo con tu padre, que nosotros en este mundo alterno conocemos como el Ciclista, cuya guía en la vida debe ser tan precisa, y seguramente más, como lo es en la ruta que recorra con su bicicleta de vida. Tus papás son chidos pues, como diríamos aquí.
Y además tienes hermanos, a quienes el otro día en un comentario llamaste “dos cosas que pasaron de ser un niño con dos corazones a dos niños con distintas caras” y que quizá complementaría diciendo que ahora son dos corazones con distintas caras. Leer eso me emocionó mucho. No sé si lo sepas, y quizá la respuesta sea no, pero eso de los hermanos es un tema que me emociona mucho, quizá demasiado. Disfruta y cuida a tus hermanos siempre Paquito. Haz lo mismo con tus padres.
No dejes que nadie jamás te robe esa sonrisa que reflejas enormemente y esa actitud por la vida. No dejes la música. No descuides al deporte (el cuerpo te lo agradece), y tu vida será feliz.
Te digo esto entre otras cosas, porque, si yo volviera a tener 12 o 13 años, ten la seguridad de que me gustaría ser como tú. No lo entenderás ahora porque no es tiempo, pero llegará el momento. Y también, porque me dio la gana decírtelo, jajaja.