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April 25th, 2008
Mi primo: Pues finalmente me quité el corte de pelo que tenía.
Yo: Vale.
Mi tía: Y se quitó media personalidad.
Yo: Vale.
Mi primo: ¿Alguna vez les daré gusto?
Mi tía: Sigue probando.
Yo: ¿eh?
April 22nd, 2008
Mi madre, recibió su nueva tarjeta de crédito (otra más), y al sacarla del sobre en el que venía, se dio cuenta que el banco había cambiado totalmente el diseño de la misma. Como siempre hace cuando recibe una, se dedidió a firmarla, tomó su pluma y la dirigió al espacio destinado para ello. Pero la pluma no pintó, por lo que cambió de pluma, y tampoco pintó. Probó con una tercera, en un papel y pudo escribir, pero sobre la tarjeta no. Muy molesta se dirigió al banco a reclamar que no podía firmarla. El ejecutivo, muy amable, atendió a mi madre y la invitó a que intentara firmarla nuevamente, y al verifivar el proceso, le dijo:
-Señora, esa es la banda magnética.
Sobra decir que mi madre, totalmente apenada, salió casi corriendo de la sucursal. Sí, sin firmar la tarjeta.
April 19th, 2008
Mi abuela se voló la barda. Pidió a mi madre que la llevara a casa de la hija de una amiga de ella, que iba a celebrar su baby showe. Mi madre, sin negarse, le preguntó donde era y partieron rumbo a la cita, al acercarse a la calle, encontraron una casa que tenía globos rosas y azules, por lo que mi abuela dijo: “aquí es”.
Mi madre, que no acostumbra verificar la información, dudó porque no era el número de la invitación, y tampoco era la calle, pero mi abuela preguntó:
-¿Es aquí la fiesta de Martha, la hija de Marhta?
-Sí.
Así que sin más, mi abuela entró a la fiesta y se despidió de mi madre.
Por la noche, cuando mi madre llamó a mi abuela para saber como había ido la fiesta de la hija de su amiga, mi abuela tuvo una respuesta poco usual.
-No sé, me equivoqué de fiesta, pero estaba tan divertida que me quedé ahí, además, era despedida de soltera…
Y luego se preguntan: ¿Matías, por qué saliste así?
April 14th, 2008
En mí sí es mérito amar a las mujeres, porque yo las conozco.
April 8th, 2008
Diego: La tierra tiene todo el tiempo del mundo.
Matías: Y yo tengo todo el tiempo de Matías.
April 5th, 2008
Este es un tema delicado, así que vamos por partes.
Cuando uno va a firmar algo (el voucher de la tarjeta, un cheque, contrato) no saca su pluma con una anticipación extrema (al entrar a la tienda, o recién llegando a la oficina) sino hasta que es hora de firmar el documento.
En el viejo oeste de las películas de Hollywood (en el nuevo ese respeto se ha perdido), cuando se enfrentaban a duelo, la pistola se sacaba hasta el último momento, justo antes de disparar. Quien lo hiciera antes era un cobarde.
En la época medieval, los caballeros desenfundaban su espada hasta la hora del combate, nunca andaban paseando con su espada de fuera, era de mal gusto.
Incluso en Star Wars, los Jedis y los seguidores de Vader, no activaban sus espadas láser hasta que era la hora de pelear, no antes.
¿Se entiende la lógica?
Yo no entiendo por qué entonces, uno de mis compañeros, no ha entrado todavía al baño cuando ya ha desenfundado (y no precisamente una espada) y cuando yo abro la puerta del mismo para salir, me encuentro con su arma de fuera. Sencillamente, no lo entiendo.
April 2nd, 2008
¿Cuál es el porcentaje de personas a los que realmente les importa lo que dicen todas las estadísticas?
(Un porcentaje, por cierto, que tiene sin cuidado a la otra parte).
April 2nd, 2008
Estoy en Monterrey hoy mismo. Eso no es lo sorprendente, o puede que sí. Pero estoy aquí y es lo que cuenta, o no. Pero quiero escribir en mi decimotercer regreso (los he contado, no intenten hacerlo ustedes porque es bastante confuso saber si este es el regreso 13 o 14, ya que hay uno en el que regresé, y al día siguiente volví a regresar, y dado que es bastante complicado que regrese quien en verdad nunca se fue, decidí no contar ese), acerca de este trío de personajes regiomontanos (ya sea por nacimiento, adopción, o resignación) que escriben blogs (a veces, igual que yo), leen blogs (más frecuentemente, como yo) y comentan algunas veces (como yo).
Gracias a ellos, sobre todo a Marce, he desarrollado muchos temas y posts a lo largo de los casi tres años que tengo escribiendo. Durante meses dudaron de mi exitencia, y yo, siguiendo el juego no publicaba fotos mías actuales, y cuando lo hacía, buscaba junto con el Cómplice Diego (va con mayúsculas todo porque es como un nombre propio) que no se me viera bien la cara. Y fue muy divertido.
Pero un día finalmente me atreví a desenmascarar el mito, y toda la magia y diversión creada alrededor de esto, desapareció.
Pero no importa, porque ya el famoso Matías “que no existe” como dice Marce, y que me manda mensajes con Cómplice Diego, diciendo que no existo, ya existe.
Estoy de regreso. Estoy en Guadalajara. Estoy bien despierto. Tengo un trabajo normal. Dejaré de ir a Suecia. Dejé mis complejos a un lado. Uso lentes. Tengo el pelo corto. Bajé de peso. Soy más formal (bueno, esto no es cierto). Digo más incoherencias que nunca, y sobre todo, le tengo menos miedo a la vida.
O sea, que en resumen yo hice lo que Lupita D’Alessio sólo promete. Yo ya cambié.
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